miércoles, 20 de mayo de 2026

Opera de Mexico Concepción de Quesada fue una de las promotoras y productoras culturales más importantes de la música clásica en México, reconocida por dirigir Ópera Internacional de México de 1955 a 1970.Junto con su esposo, impulsó el desarrollo de la ópera nacional y trajo a grandes figuras internacionales al Palacio de Bellas Artes. Su legado marcó una época de oro para la escena operística del país, creando espacios donde brillaron voces mexicanas y extranjeras.A menudo relegada por la historia oficial, su incansable labor de gestión sentó las bases para el circuito de ópera que se mantiene vigente hoy en día. Para los espectáculos actuales, puedes revisar la cartelera y comprar entradas directamente en el portal oficial del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.Si deseas explorar los secretos culturales y los recintos más emblemáticos de la ópera en la capital mexicana, este video te llevará detrás de escena: Quién fue Concepción de QuesadaSu legado: Se le considera una de las productoras más brillantes e influyentes del recinto. Entre 1955 y 1970, dirigió las temporadas de ópera en el Palacio de Bellas Artes, marcando una era de gran actividad lírica en el país.La Asociación Daniel: Antes de consolidar la Ópera Internacional de México, formó parte de esta importante asociación cultural (que también tenía una fuerte presencia en España), encargándose de las introducciones, catálogos y programación de las presentaciones operísticas.El repertorio: Bajo su gestión, se organizaban tradicionalmente temporadas divididas en dos partes: la nacional y la internacional. Trajo a México estrenos destacados y figuras internacionales, consolidando la presencia del género en la vida cultural mexicana del siglo XX.Para explorar más sobre la historia operística del país y la cartelera actual en el recinto oficial, puedes visitar la página de la Compañía Nacional de Ópera. https://opera-mexicana.webnode.es/l/opera-internacional-de-mexico/

martes, 4 de mayo de 2010

Peculiaridades de los Artistas (y de otro que no lo es)

EDQYD 2 mayo de 2010



Henryk Szeryng
A Henryk Szeryng le contrariaba que se dijese que era de origen polaco. Me pidió que en la biografía que se publicara en sus programas figurase como de origen polonés


André Tchaikowski
Hace algunos años, salió en los periódicos una noticia macabra. André Tchaikowski (Andrej Czajlowski), en su testamento (había fallecido en 1982) legó su cráneo (skull) a la Royal Shakespeare Company para ser utilizado en Hamlet.


Witold Malcuzynski
Ya me lo sabía, cuando arribaba a México Witold Malcuzynski, era cumplir con el ritual de efectuar una expedición por los principales hoteles hasta que alguna suite le apetecíera para su estancia.


Tamara Toumanova
Tamara Toumanova, la famosa ballerina rusa, siempre terminaba sus conciertos con “La Muerte del Cisne”. Aquí en México un año ofreció 5 conciertos siempre acabando con el Cisne. El público encantado no se hastiaba. Me dijo que esa parte final era el “clou” de su actuación.

Jascha Heifetz
Aguardaba en el aeropuerto la llegada de Jascha Heifetz. Me vio, miró por encima de mí y preguntó: “¿Where is your father?” Le expliqué que estaba en Río y no podía llegar. Sin más, me contestó: “If your father is not here by tomorrow, I will not play.” Temblé. Envié un telegrama urgente explicando el problema. Al día siguiente, Heifetz me recibió en la suite del Hotel Reforma muy amable. Había recibido un largo cable de mi padre aclarando que se encontraba enfermo, pero no deseaba que la familia se enterase. Heifetz exigía la presencia de mi padre en todas sus giras por países de Latinoamérica. Con gran alivio mío tocó los 4 conciertos programados.


Walter Gieseking
Walter Gieseking -me lo contaron, porque yo no lo conocí- cuando estaba en México gustaba ir a la falda del volcán para atrapar mariposas. Era su pasión.



(Y yo)
EDQYD de niño en Madrid, cuando encaminaba sus pasos por las calles tenía la manía (sigue) de contar los pisos de las casas y edificios. En la Gran Vía calculó los de La Telefónica, el edificio más alto de Madrid, y de Europa (??), de aquella época.

Al llegar a Nueva York se le presentó un dilema por los rascacielos. Una vez, iba de paseo con Conchita que le hablaba o preguntaba algo. Al no contestarle ella se enfadaba, pero ¿cómo iba a responder si su mirada estaba puesta en un edificio de enfrente y mentalmente había apreciado 17 pisos y aún le faltaban otros tantos?

miércoles, 28 de abril de 2010

Rubinstein, Tres Relatos




RUBINSTEIN, Tres relatos.
EDQYD 25 abril de 2010


Viajé con Arturo Rubinstein en cinco giras por países de Latinoamérica, unas más extensas que otras.

Habíamos llegado a Guatemala por la mañana y en el aeropuerto estaba el representante de Conciertos Daniel, Gastón Pellegrini que nos llevó al hotel. Después de comer, Don Arturo propuso ir al cine esa tarde. Fui con él, vimos una película inglesa de no recuerdo que título. El concierto de Rubinstein tendría lugar al día siguiente. Pellegrini nos invitó a que esa noche fuéramos a un concierto de la orquesta local con un violonchelista guatemalteco. Yo supuse que Rubinstein hubiera preferido descansar temprano. Pero cuando se enteró que el solista tocaría el concierto de Lalo, aceptó de inmediato. Me dijo que Lalo había introducido en el concerto un tema español que le gustaba mucho.
Por más que puse atención no logré descubrir ese pasaje con el motivo español.
Hace poco escuché el CD de ese concierto con Yo-Yo Ma, y sigo en blanco. ¡Tengo que localizarlo!


A Quito, situada a una altitud mayor que la de México, arribamos con un día de anticipación a su concierto. La presidenta de la Sociedad Filarmónica, Sra. X., nos llevó esa mañana a visitar las diferentes iglesias. Todas de una magnificencia esplendorosa y desbordante. Ya en el hotel recibí una llamada de un empresario de Guayaquil. Quería contratar a Rubinstein. Se había enterado que al día siguiente del concierto llegaríamos a Guayaquil por la mañana para conectar esa noche con otro vuelo a Panamá. Me propuso que el concierto comenzara a las 16 horas y que al término tendríamos suficiente tiempo para ir al aeropuerto. Me desconcertó. ¿Tendrá usted tiempo para programarlo? Le pregunté. Y además faltaba la aprobación de Rubinstein. Lo consulté. Primero le lancé el anzuelo; “Pagan dos mil dólares y el hotel”. Ante mi asombro, no dudó un segundo. Me dijo que eso le traería recuerdos de tiempos pasados cuando mi padre iba programando conciertos de ciudad en ciudad. Don Arturo era coqueto. En el camerino antes del concierto me pidió le pusiera en el pelo por atrás spray para que no se le abriera el cabello.
El teatro de Guayaquil era pequeño y se llenó totalmente con un público entusiasta. Fue su último concierto de esa gira. Rubinstein me manifestó que mientras tocaba seguido los conciertos se encontraba siempre con brío y enérgico, pero una vez que terminaba la gira, como aquí en Guayaquil, su estado anímico sufría un decaimiento.
En medio de una tormenta, el vuelo a Panamá fue agitado, parece –digo parece por que yo me dormí- que el avión se “sacudía” entre rayos y truenos. Don Arturo me dijo que sintió miedo. De Panamá Rubintein salió para Los Ángeles y yo a México.

1965. Había llegado a Nueva York para ir con Rubinstein a San Juan, P.R. Mi padre lo había contratado para el Festival Casals para una presentación con orquesta y un recital. Esta vez, Rubinstein viajó con su esposa Nela y su hija Eva. Nos recibió en el aeropuerto, y siempre estuvo con nosotros, Alfredo Matilla, muy amigo de mi padre que lo representaba en Puerto Rico. Matilla había sido Director de las Actividades Culturales de la Universidad de Puerto Rico. Esa noche asistimos a un concierto dirigido por Casals, Por la mañana durante el ensayo Matilla me presentó con él, que se interesó por la salud de mi padre. Casals dirigió la Tercera de Brahms y tuvo como solista a Menuhin a quien saludé en el intermedio.
Después del concierto fuimos a cenar a un restaurante. Antes, había comentado a Rubinstein que de la sinfonía 3, de Brahms solamente me había entusiasmado una grabación de Bruno Walter, pero no las interpretaciones en conciertos o de otras grabaciones. Me respondió en inglés: “Because it’s a tricky symphony for conductors”. .
En el restaurante me pusieron a la cabeza de la mesa. A mi derecha, se sentaron Nela y Matilla, y a mi izquierda, Don Arturo, Alexander Schneider y Eva. Estuvo muy animada la charla. A saludar a Rubinstein se acercó Leonard Bernstein, muy joven entonces, a quien llamaban Lenny. A Matilla y a mí no nos lo presentaron.
Rubinstein ofreció sus conciertos con el éxito, como de costumbre, extraordinario. Volvimos a Nueva York, ellos viajaban en primera clase y yo en turista, así que ya no les vi. Al día siguiente retorné a México.

domingo, 18 de abril de 2010

TRES ARTISTAS – TRES RECUERDOS

TRES ARTISTAS – TRES RECUERDOS

EDQYD 18 abril 2010


Kleiber, en sus charlas nos contaba que Hans Knappertsbusch conseguía

de la orquesta los climax más fortíssimos, sin mayores aspavientos exagerados, pues lo realizaba con un leve movimiento de su muñeca. Tengo varias grabaciones en LP de este director. El otro día puse el LP de la Quinta de Bruckner y pude volver a confirmar como Knappetsrbusch lograba en esta sinfonía crear gigantescas masas de sonido y pasajes líricos delicados, tal vez alargando un poco los tempi, pues era un director sin prisas. (Soy afín a Bruckner y Mahler)

¿Alguien de vosotros ha escuchado la Sinfonietta de Janacek? Yo sí.


Erich Kleiber



Erich Kleiber Encontré el LP de esta obra, dirigida en 1969 por un joven Claudio Abbado, enseguida recordé que estuve presente en el Teatro Rex de Buenos Aires, en 1951, cuando Jascha Horenstein la dirigió. Me impresionó entonces –y ahora- porque nunca antes había oído en una obra sinfónica una fanfarria orquestal de tal magnitud, como ocurre en el primer movimiento y al término de la obra que dura unos 23 minutos. Janacek pide no menos de 13 trompetas, 3 tubas, timbales y percusiones, además de las cuerdas, maderas y metales usuales.



Claudio Abado


La fanfarria del primer movimiento, con registros sonoros intensos, evoca a una banda militar. Es impresionante. Los siguientes movimientos transcurren, se

puede decir, calmados, para que en el último vuelva a traernos Janacek con otra repetitiva fanfarria para concluir con un brillante climax de irresistible final.

Horenstein vino a México varias veces. Le debo haberme introducido (tardíamente en 1955) a Mahler con la Primera Sinfonía, y haberle escuchado -1944- la versión más relevante –y reveladora- que he escuchado de la Quinta de Tchaikovsky.


David Oistrakh se

presentó en México en 1962. Era un hombre de trato jovial, carente de egocentrismo, pasado un poco de peso, más bien bajo que parecía más que un artista un dependiente o, exagerando, un tendero. ¡Pero, qué violinista! Junto con Heifetz eran los dos colosos del siglo XX.

Me regaló un disco, que como era de la marca rusa Melodya lo supuse de baja calidad. ¡Cuán erróneo estaba! Lo escuché ahora y comprobé la magnífica calidad de sonido. La interpretación –hay que oírla- EXCELSA, pero con egoísmo no comunico mi sentir ni mi impresión..

jueves, 25 de marzo de 2010

El Peñon de Ifach, Ayer y Hoy



Varias vistas desde la cima del Peñón de Ifach.

Las dos fotos recientes (no son mias. Las he tomado del web).

Las fotos no son exactamente las mismas, pero son parecidas en el sentido de que llevan la misma dirección de la cima a la playa de la Fosa.

La primera foto demuestra el nivel de crecimiento urbano que hay hoy en día.

La segunda foto enseña lo que se ha convertido en un parque. Aqui se ve bien los terrenos donde estaba la casa.

La última foto es de los 70s. En esta foto se pueden ver no solo la casa principal (Villa Madrid), pero también casas de huespedes que se habian construido

Ricardo en la Terraza de Villa Madrid en Calpe



Esta foto de Ricardo con melena asoleandose en la terraza de la casa de los abuelos es de la primavera de 1974. Yo estaba estudiando en Londres y durante las vacaciones de pascua, tome un avion a España, donde pase unos dias en Calpe. Maria de los Angeles, tambien estaba estudiando en Londres y habia ido a España. A ella no se la ve bien, pero esta detras de Ricardo.

Janine Chichen Itza Mexico 1974


Esta foto de Janine en Chichen Itza es de un viaje que hizimos al Yucatan en 1974?. Fuimos por avion de la ciudad de Mexico a Merida donde estubimos unos dias. Despues visitamos las ruinas de Chichen Itza y Uxmal.

Para visitar Chichen Itza y Uxmal fuimos en auto, que tomo varias horas por la selva, hasta llegar a un hotel cerca de las ruinas de Chichen Itza. El hotel estaba casi vacio. Recuerdo que un dia en el comedor, no se si hera para el almuerzo o la cena, derrepente hubo un alboroto con una tarantula que se acercaba por el piso a una mesa con una familia americana. Antes de que llegara a la mesa, dos de los meseros calzados de huaraches la empujaron con los pies hacia afuera. Lo que no me acuerdo es si la mataron o la dejaron que saliera al jardin del hotel.

De las ruinas, lo que mas recuerdo es de Chichen Itza (quizas porque he ido mas veces). Sobre todo la piramide Kukulcan (mayor), el Caracol, el templo de los Guerreros, el Chack Mool y el gran cenote en Chichen itza. De Uxmal, lo unico que recuerdo el edificio de las Monjas.